Su arbol genealogico se entremezclan orígenes diferentes -la bisabuela de su madre era peruana y el bisabuelo de su padre era gitano-, que han dado como resultado su belleza racial.
Su atractivo latino, de rasgos morenos y pelo negro, siempre le ha ayudado a conseguir la mayoría de sus contratos en el extranjero.
De hecho, sus mayores éxitos los ha cosechado en Japón y Francia. En tierras galas, Blanca ha trabajado para grandes diseñadores, como Christian Lacroix, y ha protagonizado numerosos reportajes fotográficos, como por ejemplo para la revista Elle francesa.
No obstante, uno de sus trabajos más importantes ha sido convertirse en imagen de la firma de ropa Cortefiel.
Muy impulsiva e inquieta es como se define a sí misma Blanca Romero. Quizá fue su ímpetu el que le hizo llevar una vida un tanto alocada que, según confesó ella misma, se estabilizó a los 21 años tras tener a su hija, Lucía.
La pequeña nació en 1999 fruto de una difícil relación que duró dos años y terminó mal. De ahí que la niña lleve los dos apellidos de la madre.
La llegada al mundo de Lucía fue un esperado acontecimiento, cuya felicidad se ensombreció en el momento del parto. Y es que la niña nació con las dos piernas rotas. Con el tiempo, se recuperó completamente; Pero Blanca puso el caso en manos de la justicia al denunciar por negligencia a los médicos que la atendieron.
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